domingo, 14 de febrero de 2016

Respira, piensa y actúa

¡Hola a todos!

Una semana más continuamos trabajando en nuestro proyecto de educación asistida con perros.
Neska llegó al colegio con muchísimas ganas de trabajar. Todos la esperábamos impacientes. Así que fuimos a buscarla al hall del colegio para conducirla a nuestras aulas.



Una vez dentro la saludamos. A Neska le encanta que la acariciemos y ella nos corresponde con algún que otro lametón en las manos.



Y tras los saludos, nuestros compañeros con ayuda de nuestras maestras nos recordaron las normas de trabajo que tenemos que cumplir cuando viene Neska a nuestras aulas.



¡Ahora sí, estábamos listos para empezar nuestro trabajo!
Para ello, lo primero era pedirle a Neska que nos trajese a nuestro amigo el monstruo azul y el cuento con el que íbamos a trabajar.




Ya  os comentamos, que cada cuento lo trabajamos durante tres semanas, así que en esta sesión volvimos a contar la historia en la que a nuestro amigo le da miedo separarse de su mamá para ir al colegio. Teníamos que ayudarle y enseñarle nuevas formas de resolver su conflicto y superar el miedo.
Lo primero, como siempre, tenía que calmarse y respirar. Le pedimos a Neska que nos trajera los números y con ellos formamos la serie del uno al cinco para ayudarle a contar. Una vez formada, le acariciamos la tripita a la vez que contamos y respiramos con él.







Ayudamos a nuestro amigo a relajarse y ahora, ya sí, estaba listo para pensar. Pero para eso, Neska nos tenía que traer nuestro sombrero mágico. Con él puesto, se nos ocurrieron varios planes para ayudarle. Estos planes, los pusimos en las alfombras de colores y le pedimos a Neska que se sentase en una de ellas para elegir qué plan íbamos a llevar a cabo.





Neska se sentó en la alfombra que contenía el siguiente plan: podíamos ayudar a nuestro amigo pidiéndole que hiciese un dibujo de una carita contenta. Así, al verla se sentiría mejor.





Estas son algunas de las caritas contentas que dibujamos. Se las enseñamos a nuestro amigo y dejó de estar asustado y triste. Una vez más habíamos conseguido ayudarle a resolver su conflicto emocional.

Ahora era momento de darle agua y alguna chuche a Neska, porque había trabajado mucho con nosotros.





Después todos nos lavamos las manos con ayuda de nuestras auxiliares.




Y valoramos cómo nos habíamos comportado en el aula durante la sesión de trabajo junto a Neska.




Por último, nos despedimos cantando nuestra canción para decir adiós a Neska.
Y, como cada día, por la tarde continuamos trabajando con nuestras maestras en el aula, recordando con el iPad el cuento que habíamos vivenciado por la mañana y realizando actividades en nuestras teles táctiles.













1 comentario:

  1. Como se nota el interés que ponen con todo, que gran labor que hacen todos los profesores, y que necesaria que es toda la tecnología posible para que siga siendo así.

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