domingo, 28 de febrero de 2016

Respira, piensa y actúa

¡Hola a todos!

Una semana más hemos vuelto a trabajar con Neska en el marco de nuestro proyecto de educación asistida con perros de este curso.
¡Y no os perdáis lo que os vamos a contar porque han sucedido cosas muy emocionantes!

Neska llegó a nuestro colegio muy contenta y con muchas ganas de trabajar. ¡Nos traía un cuento nuevo! Y estaba deseando que lo viésemos todos juntos.

Así que fuimos a buscarla y a acompañarla hasta nuestras aulas.






Una vez dentro, todos teníamos muchas ganas de saludarla y ella nos correspondió a todos con las mismas ganas e ilusión. ¡Mirad con qué entusiasmo la recibió Alex!










Tras el saludo, nuestros amigos Iker y Bea, nos recordaron las normas de comportamiento que tenemos que cumplir en clase.



Y, ahora sí, ya estábamos listos para empezar a trabajar.
Lo primero de todo era pedirle a Neska que nos trajese a nuestro amigo el monstruo azul. ¡Mirad, ella ya estaba preparada!





Ya os hemos dicho que Neska tenía muchas ganas de venir porque nos traía un cuento nuevo y nosotros teníamos muchísimas ganas de conocerlo, así que le pedimos: ¡Neska, trae el cuento, por favor! Y ella, como es muy obediente, nos lo trajo a la primera, así que todos le dijimos: ¡Gracias Neska!




Comenzamos a leer el cuento. Ya sabéis que en semanas anteriores habíamos conseguido que nuestro amigo el monstruo azul fuese contento al colegio. Ahora quería jugar allí a construir una torre muy alta, pero se le caía y esto provocaba que se sintiese frustrado y enfadado.




Una vez más, teníamos que ayudarle a que se sintiese bien. Ya sabemos cómo hacerlo. Lo primero de todo, tenemos que pedirle a Neska que nos traiga los números para formar con ellos la serie del uno al cinco. Después, contar y acariciarle la tripita y, de este modo, hacer que se calme y se sienta relajado.







Ya habíamos conseguido que se relajase, así que ya estaba preparado para pensar planes con los que poder solucionar su problema. Para ayudarle ahora, le pedimos a Neska que nos trajese el sombrero de pensar.





Y, con él puesto, se nos ocurrieron los siguientes planes que fuimos colocando sobre las alfombras de colores:
1.- Podía hacer una torre con la base más ancha.
2.- Podía construir dos torres más pequeñas.
3.- Podía pedirle ayuda a su maestra.





Después le pedimos a Neska que se sentase en una de las alfombras y nos ayudase a elegir un plan.



Elegimos el siguiente: le enseñaríamos a nuestro monstruo que podía hacer una torre con la base más grande y así ya no se caería.



 ¡¡¡¡¡TACHAN!!!!!
Una semana más lo conseguimos. Ayudamos a nuestro amigo a superar un conflicto y a sentirse mejor.

Ahora, teníamos que ofrecerle a Neska agua y comida, porque había trabajado mucho junto a nosotros. ¡Qué contenta se puso!





Y después a lavarnos todos las manos y a valorar cómo nos habíamos comportado.


Por supuesto, a Neska le pusimos una carita contenta. ¡Lo hizo fenomenal!




 Por último, nos despedimos de Neska hasta la próxima semana. ¡Adiós, adiós!




 Y, como ya sabéis, por la tarde continuamos trabajando en las aulas junto a nuestras maestras. Con ayuda del iPad repasamos el cuento y en la PDI secuenciamos temporalmente la historia e identificamos las emociones. Pero cómo cada vez lo hacemos mejor, ahora escribimos y dibujamos caritas enfadadas y contentas y hasta nos atrevemos a imitarlas.








También realizamos nuestras fichas de refuerzo y construimos torres, porque nuestro monstruo seguro que quiere seguir jugando y necesitará de nuestra ayuda en las siguientes sesiones.


















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