sábado, 5 de marzo de 2016

Respira, piensa y actúa

¡Hola a todos!

Una semana más recibimos a Neska en el colegio para trabajar con ella. Como de costumbre salimos a buscarla y a conducirla hasta nuestras aulas.




Una vez dentro, todos la saludamos muy contentos: ¡Hola Neska! y ella se acerca para corresponder nuestro saludo y que podamos acariciarla.





Después, repasamos las normas de comportamiento en clase. Esta semana, Agustín y Abraham han sido los encargados de recordárnoslas.



Y, ahora sí, estábamos listos para empezar nuestro trabajo. Para ello, le pedimos a Neska que nos trajera a nuestro amigo el monstruo azul. Neska, como siempre, lo hizo a la primera y nuestros amigos Enol y Modivo nos lo enseñaron al resto de compañeros.




Ahora necesitábamos el cuento, así que se lo pedimos también a Neska: "¡Neska trae el cuento, por favor!" y con él, ya en nuestras manos, comenzamos muy contentos la historia de esta sesión.




Nuestro monstruo ya sabía ponerse sus zapatos e iba contento al colegio. Allí le gustaba jugar a las construcciones y le encantaba hacer torres muy altas, pero éstas se caían y nuestro amigo se sentía frustrado y enfadado. 


¡Teníamos que ayudarle!
Lo primero de todo era enseñarle a calmarse. Para ello necesitábamos la ayuda de Neska. Ella tiene unos números que nos ayudan a contar. Así que se los pedimos y con ellos formamos la serie del uno al cinco.






Después nos sentamos al lado del monstruo y mientras contamos, respiramos profundamente y le acariciamos su tripita para que se relaje.



Gracias a esto y a la ayuda de Matías, ya estaba relajado. Ahora era el momento de pensar soluciones.  
Teníamos que enseñarle a nuestro amigo otras formas de construir torres para evitar que se le caigan, La semana pasada le enseñamos que podía hacerlo construyendo torres con la base más ancha. Esta semana queríamos mostrarle que podemos solucionar el mismo conflicto de una forma diferente. Para ello, teníamos que pensar y necesitábamos nuestro sombrero. ¡Se lo pedimos a Neska!



Con él puesto en la cabeza, empezamos a pensar en nuevos planes que fuimos colocando en las alfombras de colores. Le pedimos a Neska que se sentara en una de ellas y esta fue la solución que eligió: esta semana le enseñaríamos a nuestro amigo que podía construir dos torres más pequeñas para que así no se le cayesen los cubos.


Así que nos pusimos manos a la obra.


¡Genial! Una vez más lo conseguimos. Las torres no se caían y nuestro monstruo estaba contento.




Ahora era momento de recompensar a Neska por su trabajo, así que le ofrecimos comida y agua.



Después, todos nos fuimos a lavar las manos con ayuda de nuestras auxiliares.



Y, cuando terminamos, valoramos nuestra conducta en clase.




Y, para finalizar nuestra sesión de trabajo cantamos la canción de despedida para decir adiós a Neska.



Pero ya sabéis que nuestro trabajo no termina aquí. Por la tarde con nuestras maestras repasamos el cuento en el iPad y seguimos practicando la construcción de torres.




Nuestras maestras nos dieron también el dibujo de un monstruo para colorear y con ayuda de un tablero decidimos si queríamos dibujarle una carita contenta o enfadada.








Después, con la app Chromville (disponible para iOS y Android) enfocamos con nuestras tablets los monstruos que habíamos coloreado y... ¡TACHAN!, los vimos en realidad aumentada y nos estaban saludando.
¡Nos gustó muchísimo esta actividad! Así que seguro que la repetimos.








Durante las siguientes semanas del mes de marzo, no tendremos proyecto de educación asistida con perros porque nos vamos de excursión al teatro y a la Policia Local. Pero en abril, lo retomaremos de nuevo, así que no os lo perdáis. ¡Os esperamos a todos!




No hay comentarios:

Publicar un comentario